Mi forma de trabajar · Santiago, Chile
No busco dirigir cada instante, sino documentar lo que ya está ocurriendo: la conexión, la cercanía y la belleza de estar juntos. Así trabajo en matrimonios, propuestas, familias y embarazos.


Mi estilo
Soy fotógrafa documental casi al cien por ciento. Eso quiere decir que no me involucro en las escenas: dejo que las cosas fluyan y voy fotografiando en silencio todo lo que sucede frente a mí.
Busco lo que se siente de verdad. Las sonrisas que no caben más, los abrazos apretados, las conexiones genuinas, las lágrimas de felicidad.
Cuando hace falta, guío con intención y cuidado para lograr fotos naturales, pero nunca armo poses forzadas. Y no retoco la piel ni altero la figura de nadie: mi edición realza la fotografía, no cambia a las personas en ella.
Lo que no cambia
No armo poses ni interrumpo momentos. Observo, anticipo y capturo lo que ya está pasando entre ustedes, para que las fotos se sientan tan reales como el día que las vivieron.
Me muevo con discreción todo el tiempo. La idea es que, en algún momento, se olviden de que la cámara está ahí y simplemente vivan lo que está pasando.
Edito pensando en el tiempo, no en la tendencia del momento. Quiero que estas fotos les sigan emocionando dentro de veinte años, tal como el día en que las recibieron.
Cómo es la experiencia
Me cuentas tu fecha, tu historia y lo que te gustaría recordar. Te respondo dentro de 24 horas hábiles y conversamos brevemente para ver disponibilidad y resolver dudas. No es una entrevista ni una planificación rígida, sino una orientación.
En matrimonios, algunos paquetes incluyen una sesión preboda: el mejor momento para conocernos y para que vean cómo me aproximo, así todo es más rápido, fluido y relajado el día del matri. Días antes les escribo para saber si hay alguna novedad.
No hay poses forzadas ni indicaciones constantes. Respeto tus tiempos y tu energía. En los matrimonios estoy con ustedes desde la preparación y trabajo junto a Os, mi marido y asistente, para que solo se preocupen de disfrutar.
Hago una selección y edición cuidada, con un estilo coherente y honesto. Las recibes en una galería online privada, en alta resolución, sin marcas de agua y listas para imprimir. Si lo deseas, también pueden vivir en un photobook.
Familias y embarazo
En las sesiones de familia no altero lo que sucede ni su dinámica. Todos son parte y todos son distintos, por eso busco fotos que muestren la esencia de cada uno, por separado y como familia.
Las sesiones lifestyle documentan tu vida tal como es, muchas veces en casa y desde el momento en que se levantan. Las sesiones en exteriores nos dan espacio para correr, reír y disfrutar con la mejor luz. Y las de embarazo las hago en exteriores, con luz natural y respetando tus tiempos.

Palabras de cariño
"Lised tiene una forma única de entrar en nuestra intimidad con respeto. No sentimos la cámara en ningún momento, y cuando vimos las fotos revivimos cada instante tal como fue: real, honesto y profundamente nuestro."
Dani + Jaz
"Fue más que una sesión de fotos. Fue un espacio de confianza donde pudimos ser nosotros mismos. Las imágenes capturan exactamente lo que sentíamos ese día, y eso no tiene precio."
Cami + Seba
"Llegué sin saber muy bien qué esperar y me sentí cómoda desde el primer momento. No hubo poses ni instrucciones forzadas, todo fluyó con mucha calma. Las fotos reflejan exactamente cómo viví mi embarazo, de una forma muy bonita."
Sofía Ficherman
Preguntas frecuentes
No. No necesitan preocuparse por posar de cierta manera, solo dejarse llevar y disfrutar del momento. Cuando hace falta, los guío con intención y cuidado para lograr fotos naturales.
Edito cada foto con cuidado, pero no retoco la piel ni altero la figura de nadie. Mi edición realza la fotografía, no cambia a las personas en ella.
En una galería online privada, protegida con contraseña, con todas las fotos en alta resolución, sin marcas de agua y listas para imprimir. Puedes verlas, descargarlas y compartirlas desde cualquier dispositivo.
Lo ideal es escribirme pronto. Mi agenda a veces empieza a llenarse con un año de anticipación, sobre todo en temporada alta.
Sí. Las hacemos usualmente justo antes del banquete, cuando está terminando el cóctel, con la familia cercana: papás, abuelos, hermanos, tíos y quienes sean prioridad para ustedes. Sin forzar nada, tan formales o relajadas como sean ustedes.

Lo único que les pediré es que se amen, que disfruten, que fluyan.